Hace un mes aproximadamente, y después de 5 horas de juego, me deshice de Xenoblade Chronicles 2 de Nintendo Switch. Hace un par de semanas, después de 46 horas de juego, terminé Horizon Zero Dawn de PS4. Hoy en día llevo algunas horas de Far Cry 5 y no me está convenciendo como pensé que lo haría; he jugado, entre las versiones de Wii U y de Switch, casi 150 horas de The Legend of Zelda Breath of the Wild, y así me podría seguir.

Ya les he hablado de cuando yo me inicié en el asunto de la “videojugada”. A finales de los 80 ya sea por la mala distribución o porque así eran las reglas, en mi casa nunca tuve más de 3 juegos y había que darle rotación a esos tres juegos. Eso provocaba que, entre otras cosas, me aprendiera de memoria muchos de los juegos de antaño, porque a eso se suma el tiempo que uno tiene disponible para poder jugar.

La opción para tener juegos nuevos era ir al tianguis de La Purísima a cualquiera de los puestos de videojuegos con 50 pesos en la bolsa para poder hacer el cambio por algún otro juego que no conociéramos. Así sacábamos todo el jugo posible de un juego y no nos quedábamos sin jugar otras cosas.

El asunto es que hoy en día la situación es diferente. Además de gamer, soy papá, esposo y profesionista, razón por la cual el tiempo para jugar se ve mermado. Digo, no es queja, por supuesto, pero con el tiempo uno tiene que volverse más selectivo con lo que juega, ya que, por lo menos yo, no estoy dispuesto a invertir el tiempo que tengo para jugar en juegos que no me capturen.

Xenoblade Chronicles 2 es un juego muy interesante: buena historia y unos gráficos increíbles, pero nomás no pude con su sistema de juego. Es demasiado complejo, sería mucho más fácil tener una maestría en física cuántica que poder entender ese mar de menús y comandos que necesitas dominar para poder jugar como se debe, lo que nos lleva a otro problema: el programador quiere que juegues sí o sí a su manera, pero bueno, eso ya lo hablaremos en otra ocasión.

Cuando se trata de empezar un juego nuevo procuro darle, en promedio, 5 horas, difícilmente dejo algo que estoy jugando, porque normalmente son elecciones a conciencia, pero antes, cuando jugaba lo que me cayera en las manos, por “disciplina”, y por tener tiempo también, procuraba acabar todo lo que jugaba, algo que hoy en día es imposible.

En la actualidad, cambiar o vender un juego de segunda mano es sencillo. Aquí en Aguascalientes, además de los tradicionales lugares físicos para hacerlo, también están algunos grupos de venta donde puedes comprar, vender o cambiar juegos de segunda mano a precios muy accesibles. Las operaciones son entre usuarios, así que puedes también negociar el precio u ofrecer algo a cambio. Es cuestión de que te pongas de acuerdo con el vendedor.

Los grupos en los que normalmente yo navego, todos de Aguascalientes, son: Nintendo Fans y ventas de Aguascalientes, Gamers Aguascalientes y Geek Out Marketplace. Hay otros tantos, que tienen menos usuarios y a veces hasta son los mismos, pero esos tres son los que yo te recomiendo si es que ese juego que estás jugando no te está convenciendo.

En fin, mi opinión es esa: no se torturen obligándose a acabar un juego que no les gusta, llegará un momento donde no tendrán tiempo para jugar y entonces se arrepentirán del tiempo invertido (o perdido) en esos juegos que ni siquiera te gustaban tanto.

Por cierto, este artículo lo empecé a escribir hace un par de semanas, Far Cry 5 ya se puso muy bueno y tiene toda mi atención en este momento.

 

Para Centuria Noticias: Arturo Reyes

a.reyes@centuria.mx

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here