Los tres magistrados del nuevo Tribunal Electoral de Aguascalientes se asignaron un sueldo de 150 mil 240 pesos mensuales para cada uno de ellos, sin contar las prestaciones. En otras palabras, si tomamos en cuenta ese pequeño factor, estos personajes se llevarán a la bolsa 450 mil 720 pesos, es decir, casi medio millón de pesos por 3 meses de trabajo. Eso sí: no adelantemos pronunciamiento alguno; los legisladores panistas han argumentado que aunque la remuneración será de más de 150 mil pesos, el sueldo neto será apenas de 80 mil pesos.

A este respecto, la diputada Elsa Landín publicó en su perfil de Facebook:

“¡Así votaron los diputados en el momento de decidir el sueldo de los magistrados electorales! Algunos diputados del PRI, todos los de Nueva Alianza, algunos del Partido Verde y algunas diputadas del PAN votamos a favor de que exista un tope a los sueldos, los demás aprobaron 150 mil 240 pesos mensuales como salario de los Magistrados Electorales”

El tema es que el Congreso asignó 5 millones de pesos para poner en marcha el tribunal, mismo que estará en funcionamiento sólo los tres últimos meses de este año, de octubre a diciembre. Una parte considerable de este dinero será destinado felizmente a pagar la nómina de estos tres singulares personajes: Héctor Salvador Hernández Gallegos, Claudia Eloísa de León González y Jorge Ramón Díaz de León Gutiérrez, quienes se han desempeñado como magistrados electorales durante siete, cinco y tres años, respectivamente. Lo más grave es que para alcanzar este monto fue necesario recortar el presupuesto para la cultura y el desarrollo artístico de Aguascalientes, ¿cuántos proyectos fueron vulnerados, entonces, en ese sentido? ¿Cómo se le dará seguimiento a dichos proyectos?

El día de hoy, 28 de septiembre de 2017, durante la sesión del Congreso del Estado, la diputada Citlalli Rodríguez propuso que la Universidad Autónoma de Aguascalientes conformara un cuerpo colegiado, cuya función consistiría en evaluar al personal que entrara a laborar en el nuevo Tribunal Electoral de Aguascalientes; sin embargo, esta propuesta de artículo transitorio no fue aprobada. A este respecto, la diputada Citlalli Rodríguez hizo el siguiente pronunciamiento:

“La sociedad está molesta, están cansados de actos de corrupción y de los grandes salarios: es un insulto. Quiero dejar muy en claro que no son caprichos ni obsesiones, pues la facultad del legislativo es poner un tope a los sueldos a los funcionario. Yo les pregunto –y en apoyo a la reserva que presentó la diputa Elsa Landín– ¿es el salario lo que los hace buenos o malos?”

El argumento del magistrado Héctor Salvador Hernández Gallegos para defender su alto salario y de sus colegas sostiene que, de disminuirse, se abre la puerta a actos de corrupción. En este sentido, la suficiencia presupuestal “constituye un freno a las presiones de otros poderes y una garantía de autonomía técnica y de gestión.” Lo cierto es que, hasta ahora, la historia ha demostrado que los altos sueldos no han sido un freno a los actos de corrupción, sino a todo lo contrario.

¿Cuál es el trasfondo que subyace a la constitución de este Tribunal? Se refiere a la persona que tendrá como función revisar las siguientes elecciones. Si analizamos más profundamente este fenómeno, notaremos que también se trata de identificar quién apadrina a cada magistrado. Por ejemplo, Héctor Salvador Hernández Gallegos tiene afinidad con el actual senador Fernando Herrera, quien además colocó a su esposa como contralora del Congreso y a su íntima colaboradora, Silvia Garfias, como diputada, a quien, por si fuera poco, ahora busca impulsar al Senado.

Por otro lado, la magistrada Claudia Eloísa Díaz de León González, es consanguínea del exdiputado Fernando Díaz de León. Finalmente, sorprende el nombramiento del magistrado Jorge Ramón Díaz de León Gutiérrez, quien carece de conocimientos apropiados para el ejercicio de su puesto.

Además de todo lo anterior, hay otro tema de fondo por demás importante: estamos en la antesala del 2018, un importante año electoral. Así, no nos sorprendamos de la vigencia y preponderancia que tendrá el discurso democrático, pero tampoco la aspiración de las diferentes facciones políticas por mantenerse en el poder. Tal parece que el senador Fernando Herrera está tejiendo con gran maestría esta compleja urdimbre.

Desde este enlace puedes consultar la sesión en línea:

 

 

Para Centuria Noticias: Alejandro Moreno / Germán Gis

a.moreno@centuria.mx / g.gis@centuria.mx

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