Era un dragón que gustaba mucho de jugar fútbol. Y no solo eso: era bueno, terriblemente bueno.

Como era de esperarse, el equipo local le ofreció un jugoso contrato para formar parte de sus filas y, al poco tiempo, las quejas por parte de los equipos contrarios se hicieron presentes: que si era ilegal que volara; que no podía usar el fuego para amedrentar a los rivales; que si se tenía que marcar mano cuando tomara el balón con sus alas, pese a la evidencia biológica de que las alas no son manos. Un sin fin de situaciones que, en realidad, no infringían el reglamento, puesto que dichas prohibiciones no existían.

Para evitar conflictos, decidieron ponerlo de portero, pero las quejas no hicieron más que aumentar.

Por tanto, y ante la negativa de la federación a modificar el reglamento, se decidió que toda intervención del dragón se reduciría a una simple función: ser el cobrador oficial de penaltis y tiros libres, donde solamente utilizaría sus patas para ejecutar dichas jugadas.

Dagoberto aceptó y se convirtió en el mejor cobrador de tiros libres de la historia.

A la fecha, su récord de goles encajados a balón parado continúa vigente.

 

Para Centuria Noticias: Alfonso Díaz

aldacros@gmail.com

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Nacido en la ciudad de México, Luis Alfonso Díaz de la Cruz fue adoptado por la ciudad de Aguascalientes cuando apenas contaba tres años. Desde entonces se ha dedicado a crecer y a cuestionarlo todo. Se formó como psicólogo y terapeuta bioenergético y psicocorporal y ha ejercido desde el año 2009 en consulta privada, en el sector público y como docente. Es también Médico de la Risa, conferencista, ilustrador y cuentacuentos. Desde su adolescencia, a manera de pasatiempo en un principio y de manera profesional después, ha escrito cuentos cortos, teniendo en la actualidad un aproximado de 160 cuentos de su autoría, siendo alrededor de 10 cuentos infantiles. En Julio de 2018 es seleccionado ganador del 5to Premio Endira Cuento Corto, con su cuento “Resistencia”, homónimo de la antología publicada en noviembre del mismo año con los 20 cuentos finalistas del concurso. Tiene, además, un par de cuentos publicados en Amazon: "Tres meses de bonanza", y un cuento infantil llamado “Algodón de azúcar” bajo el seudónimo de su personaje cuentacuentos: Rivelín con H. Habla catalán, le va al FC Barcelona y se autodenomina fanático de los tacos de suadero.

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