Violencia institucional, caballo del apocalipsis mexicano - Doctor Elías Dobry

Se dice que no hay nada mal dicho, como no sea mal tomado.

En Costa Rica se les dice chinga a las yeguas flacas y feas. En Venezuela chinga es una soberana borrachera y en Chile es una bacinica.

Pero como estamos en México, aboquémonos al significado que la mentada palabrita tiene aquí. Cuando alguien nos manda a la chingada, nos está conminando a irnos lejos, lejos, lejos. Cuando alguien se pone una chinga es que trabajó muy duro, pero cuando a ése mismo le ponen una chinga es que le dieron una paliza.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando alguien nos invita a ir a chingar a nuestra mami? Ese alguien nos está pidiendo que vayamos a molestar a nuestra progenitora cosa que, a la mayoría de los mexicanos, nos incomoda.   Porque bien que molestamos a nuestras respectivas pero no nos gusta que nos manden…solitos vamos.

Lo anterior viene a cuento, porque el pasado 7 de junio se celebró el Día de la Libertad de Expresión y, de acuerdo a la Secretaría de Gobernación: “El derecho a la libertad de expresión no está restringido a un medio tradicional o electrónico, incluye periódicos, revistas, radio, televisión y medios digitales. La libertad de expresión es el derecho que tengo a pensar y compartir con otras personas mis ideas, reflexiones y opiniones, es decir, el derecho a razonar y dar a conocer lo que pienso y lo que conozco”.

Pues haciendo uso de este derecho, mando lejos, lejos, lejos a esos políticos que nos han llevado a una situación de descontento social nunca antes visto y me pregunto si ellos estarán conscientes de que ejercen una terrible violencia en contra de los mexicanos.

De acuerdo a la OMS (Organización Mundial de la Salud), la violencia es:

“El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.”

La misma OMS reconoce 11 tipos de violencia que, desgraciadamente, todos conocemos: física, sexual, psicológica, emocional, verbal, religiosa, cultural, económica, autoinfligida, interpersonal y por último, aunque no en importancia, la violencia colectiva.

Esta violencia colectiva es conocida también como violencia institucional encubierta y se refiere precisamente a lo que el gobierno ha hecho con nosotros a lo largo de décadas e incluye:

  • Procesos democráticos fraudulentos y desigualdad en el acceso al poder.
  • Control de los recursos naturales valiosos por parte del estado gobernante.
  • Desigualdades sociales.
  • Incapacidad del Estado para ofrecer servicios básicos.
  • Incapacidad del Estado para ofrecer trabajo remunerado adecuadamente

Ahora, decidamos si los mandamos a la chin…. o aceptamos que nos sigan chin…. Protegidos en la violencia institucional encubierta.

Para Centuria Noticias: Karla Roldán

k.roldan@centuria.mx

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