Soy apartidista por convicción y convencimiento, pero juraría mi voto por aquel partido y/o político que haga algo por esas víctimas montados en dos ruedas, conocidos como ciclistas. Y que, en vez de estar invirtiendo millones en distribuidores viales, inútiles pasos a desnivel o hermosos espectaculares, construya una ciclovía.

No les queda de otra más que pasar entre dos automóviles y en una de esas llevarse un espejo lateral en las costillas. Brotan de la nada en los carriles de alta y en cada vuelta están en riesgo de quedar bajo un coche y no precisamente revisando los amortiguadores.

Se dice que los problemas son tan grandes como uno quiera verlos y éste no lo es ciertamente. No en tamaño sino en cantidad.

Estas personas tienen que acudir a trabajar en su frágil transporte llueva, truene o relampaguee y estoy segura que optarían por un carro si tuvieran la po$ibilidad. Ya que obviamente no pueden hacerlo, ¿por qué no ponerlos a salvo? No pasa un día sin que en la nota roja aparezca uno de ellos en distintos grados de gravedad ya que, a final de cuentas, siempre llevan las de perder. Hasta el día de hoy no he visto una nota que proclame “automovilista gravemente herido por ciclista cafre”. Los cafres siempre son aquellos que llevan más kilos de lámina y, al final, todos pierden: unos la integridad física y otros la libertad.

Mi querido político imaginario, no he de cobrarte comisión por las siguientes tres de mil ideas que se me ocurren para acabar con esta emergencia ¿nacional? No, no creo, tan solo estatal.

– Exención legal para todo aquel que, sufriendo el cerrón de una bici, mande a su ocupante al otro lado. Sea del camellón o del planeta.

-Fondo para apoyo para accidentes cicloviales. Al ser responsabilidad del gobierno proveer de ciclovías y no lo hace, cualquier accidente que se desprenda de la falta de ciclovías debe ser el mismo gobierno quien se responsabilice de reparar los daños al ciclista, al automovilista y a la familia de cualquiera de ellos.

Y una más:

-Qué tal si en vez de sembrar florecitas en los camellones y distribuidores viales que solo van a generarle millones al amigo de no sé quién, “siembras” un carril con bordes laterales exclusivo para estas víctimas que ni tienen para un auto ni se les proporciona un medio de transporte suficiente, convirtiéndolos en víctimas constantes de aquéllos que tienen más.

Para Centuria Noticias: Karla Roldán

k.roldan@centuria.mx

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