Recorría todo el valle moviendo armoniosamente las manos, como si dibujara figuras delicadamente en el aire.

Así, a la distancia, movía las nubes, llevándolas de aquí para allá, colocándolas sobre las tierras y personas que necesitaran un poco de agua fresca.

Después hacía un singular movimiento con sus dedos y, ¡voilà!, llovía.

Lo hacía de manera discreta, pues lo que quería era la prosperidad del valle y sus habitantes, no la fama ni el reconocimiento. Desafortunadamente, no obtuvo ni lo uno ni lo otro.

Al cabo de algunos años fue acusado de herejía, de jugar a ser dios. Entonces, fue recluido a las mazmorras de la casa del Inquisidor.

Al momento, todas las nubes dejaron de moverse y, estuviesen donde estuviesen, comenzaron a llover inundándolo todo: la alcaldía, la muralla, las cosechas, el mercado.

Después, el valle se sumió en una sequía tan severa que todos los habitantes tuvieron que emigrar para buscar pueblos más prósperos dónde vivir.

Jamás se volvió a ver una sola nube sobre el valle y, con el tiempo, fue desapareciendo para dar lugar a un inmenso desierto, ese mismo que ahora lleva el nombre de Desierto de las nubes.

Dicen que aún se conservan las ruinas de la casa del inquisidor.

 

Para Centuria Noticias: Alfonso Díaz

aldacros@gmail.com

Artículo anteriorLLEGA SEGUNDO VUELO CON VENTILADORES HOSPITALARIOS A MÉXICO
Artículo siguienteSE REÚNE GOBERNADOR CON EMPRESARIOS PARA PLANTEAR ESTRATEGIA SANITARIA QUE RESPALDE APERTURA DE LA ECONOMÍA
Nacido en la ciudad de México, Luis Alfonso Díaz de la Cruz fue adoptado por la ciudad de Aguascalientes cuando apenas contaba tres años. Desde entonces se ha dedicado a crecer y a cuestionarlo todo. Se formó como psicólogo y terapeuta bioenergético y psicocorporal y ha ejercido desde el año 2009 en consulta privada, en el sector público y como docente. Es también conferencista, ilustrador y cuentacuentos. Desde su adolescencia, a manera de pasatiempo en un principio y de manera profesional después, ha escrito cuentos cortos, teniendo en la actualidad un aproximado de 200 cuentos de su autoría, siendo alrededor de 10 de ellos, cuentos infantiles. En Julio de 2018 es seleccionado ganador del 5to Premio Endira Cuento Corto, con su cuento “Resistencia”, homónimo de la antología publicada en noviembre del mismo año con los 20 cuentos finalistas del concurso, presentada en la FIL de Guadalajara. Tiene, además, un par de cuentos publicados en Amazon: "Tres meses de bonanza" y “Algodón de azúcar”; este último, de corte infantil, bajo el seudónimo de su personaje cuentacuentos: Rivelín con H. Es, además, autor del mini libro “Lobo”, que contiene tres cuentos de su autoría. Habla catalán, le va al FC Barcelona y se autodenomina fanático de los tacos de suadero.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here