El ingreso básico universal (IBU) fue popularizado en la arena política gracias a la fugaz campaña de Ricardo Anaya. Desafortunadamente para aquellos interesados en el tema, esta situación ha provocado un rechazo dentro de los diferentes grupos políticos pues “es una idea de Anaya” y por esta razón algo que está en boca de todos alrededor del mundo, en México es inexistente (como también lo es Anaya). Bueno, siendo honestos, es también porque en este país estamos batallando con cosas más básicas como un sueldo digno o, digamos, que no te secuestren y te hagan pozole.

Sin embargo, esta idea es increíblemente interesante porque podría, de ser todo lo que dicen los expertos, ser más barata de lo que se piensa y levantaría efectivamente a millones de mexicanos que se encuentran en la pobreza. Para aquellos que no estén familiarizado son el tema, el IBU es un ingreso que se le da a todos los ciudadanos sin condiciones y, en su versión más básica, con el objetivo de aliviar la pobreza. En otras palabras, el gobierno te entrega un monto mensual desde que cumples una cierta edad, hasta que mueres, por el simple hecho de ser ciudadano y para evitar que caigas en pobreza. A simple vista, este estipendio mensual puede significar toda la diferencia del mundo para una familia en la pobreza, mientras que para una familia de alto nivel socioeconómico no haría la diferencia.

Entre los partidarios del IBU, se estima que la implementación de dicha política provocaría un crecimiento económico, pues aquellos que estaban en pobreza y no podían consumir, lo harían por primera vez.  Algunas aproximaciones hablan de que el país podría experimentar hasta un 12% de crecimiento en el PIB gracias al flujo de este efectivo. Por otro lado, rescatar a niños de la pobreza tendría grandes impactos positivos en sus vidas, pues una situación de carencia en la infancia puede tener impactos cognitivos permanentes y que perpetúan la pobreza intergeneracional.

Algunos detractores del IBU alegan que una entrada de dinero de este tipo generaría una gran inflación. En realidad no existen las herramientas, o la evidencia, para demostrar si provocará o no una inflación, pues nunca en la historia se ha llevado a cabo una política pública de este tipo, pero algunos economistas estiman que no tendrá ese efecto.  Otros argumentan que provocaría que muchos mexicanos dejen de trabajar. Al respecto, cabe mencionar que en diciembre del año pasado terminó un experimento en Finlandia que duró dos años y en el cual se le dio 560 euros mensuales a un grupo de dos mil personas, durante dos años. Los resultados indican que la gente no dejó de trabajar más que una hora semanal en promedio. Sé que muchos dirán, ‘bueno, pero no somos Finlandia’. Es correcto, pero tampoco se vale tener a gente trabajando solo por hambre.

Lo que sí es un hecho es que, en términos prácticos, hoy en día no hay dinero suficiente para llevar a cabo una política tan ambiciosa. Hagamos un ejercicio matemático sencillo para entender la magnitud del impacto. En Aguascalientes hay alrededor de 800 mil personas de 20 años o más. Si a cada uno de ellos se le otorgan 1,500 pesos mensuales, el monto ascendería a mil 193 millones de pesos. Si consideramos que el paquete económico 2019 del estado de Aguascalientes suma un presupuesto de 25 mil 805 millones de pesos, al final del año, el 57% se iría en el IBU. Por esta razón, los detractores alegan que no se puede, que sale demasiado caro.

A mi parecer, sale demasiado caro tener a uno de cada dos mexicanos en pobreza. Le sale caro al país que estos mexicanos tengan que dejar de estudiar para ir a trabajar por un sueldo bajo y por la motivación más básica: el hambre. Me parece que nos sale más caro vivir en un mercado interno deprimido como el de Aguascalientes, donde la gente gana poco y trabaja mucho. Donde pasamos la mayor parte de nuestra vida sobre-trabajados para llegar a la vejez con una magra pensión que se ve vituperada con cada devaluación o gasolinazo. Lo que sale caro es no pensar fuera de la caja.

Finalmente, las preguntas más interesantes que les dejo a responder son ¿qué pasaría si mañana recibieras el IBU? ¿dejarías de trabajar? ¿entrarías a la escuela de nuevo? ¿te dedicarías a una actividad que hoy en día no te da para vivir?

Para Centuria Noticias: Daniel Figueroa

d.figueroa@centuria.mx

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