El mal aliento o halitosis se refiere a un olor desagradable en el aire que exhalamos por la boca, por la nariz o por ambos. Este es un problema que puede causar vergüenza y baja autoestima en las personas que lo padecen.

Se distinguen dos tipos de halitosis: transitoria y persistente.

– Halitosis transitoria. Es un mal aliento que desaparece en poco tiempo, se presenta al despertar y es ocasionada por la reducción del flujo de saliva cuando dormimos. Se presenta también cuando ingerimos alimentos de sabor fuerte como el ajo y la cebolla.

– Halitosis persistente. Este mal aliento no se corrige con un lavado de dientes, sino que necesita un tratamiento específico, que dependerá del origen de la halitosis.

Las causas del mal aliento persistente son muy variadas, las más comunes son: sinusitis, alergias, gingivitis, boca anormalmente seca, fumar de manera constante, bronquitis crónica, diabetes, enfermedades gastrointestinales, prótesis dentales y lengua sucia.

Estos consejos pueden ayudarte a que el mal aliento no te acompañe:

– Comer cada cuatro horas.

– Evitar alimentos con sabores fuertes.

– Evitar alcohol, café y tabaco. Estas sustancias provocan deshidratación, disminución de la saliva y la volatilización de gases de mal olor.

– Evita respirar por la boca.

– Bebe al menos un litro y medio de agua por día.

– Cepillarse los dientes después de cada alimento y usar el hilo dental, ya que muchos residuos alimenticios se quedan atrapados entre diente y diente y generan bacterias que provocan el mal olor.

– Limpia tu lengua una vez al día, puedes hacerlo en tu último cepillado dental. La lengua sucia es una de las causas más frecuentes de halitosis.

Si no sabes cuál es la causa de tu halitosis, es importante un diagnóstico adecuado. Visita a tu dentista.

 

Para Centuria Noticias: Gabriela Escalante

g.escalante@centuria.mx

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