Nunca voy a olvidar la primera vez que vi Street Fighter II en acción.

Tenía 6 años. Mis abuelos maternos acababan de cambiar de casa y se mudaron de Guadalajara a Zapopán, Jalisco.

Y en una de tanta salidas con uno de mis tíos, fuimos a un local de “maquinitas” (arcades, como son conocidas hoy en día). Hasta ese momento no había ocurrido algo extraordinario. De pronto ahí estaba. Mi tío llegó a poner sus fichas y empezó el festín visual: vi en acción un juego como nunca había visto en mi vida, con personajes con una gran cantidad de sprites (en aquel entonces ni idea de qué era eso), es decir, una cantidad impresionante de cuadros de animación para los personajes, que les daban una fluidez como ningún otro juego de la época.

Mi tío, además de todo, jugó con un personaje que no era común y que definitivamente no podía ser controlado por cualquiera: Dhalsim, de la India (pues cada peleador ostentaba su país de origen). Dhalsimo podía estirar sus a lo largo de la pantalla cada vez que tiraba un golpe; un personaje lento, que en las manos equivocadas suponía una derrota segura, pero mi tío vaya que sabía usarlo. A la fecha sigo usando su estrategia y es prácticamente imbatible.

 

De regreso a Aguascalientes tardé mucho en ver una máquina de Street Fighter. En aquel entonces, nuestra ciudad no tenía tantos locales de este giro comercial, como el genial “Diversiones Moy” en Gudalajara, lugar que concentraba en un mismo espacio todo tipo de maquinitas y juegos.

La primera vez que yo vi una maquinita de Street Fighter en Aguascalientes fue en la calle Tokio y segundo anillo, en una papelería situada en la planta baja de unos locales en la colonia Del Valle 2a Sección (hoy en día, en este lugar se encuentra un comercio de tortas ahogadas); sin embargo, nunca fui muy bueno en esta versión del juego y como cada derrota costaba una moneda o una ficha, pues no jugué tanto como me hubiera gustado.

Vino después la versión casera para Super Nintendo, idéntica en prácticamente todos los aspectos, mi tío la compró y ahí se vieron mermadas las visitas a las maquinitas, pero no hacían falta. Recuerdo esperar con ansias cada visita a Guadalajara para ver a la familia y, claro, aprovechar para seguir jugando. Incluso hablaba con mi hermana sobre cuál era el personaje con el que iba a acabar a mi tío en la visita en turno: mi favorito era Guile, el militar norteamericano, versátil como pocos, hábil y fuerte.

Muchos de mis amigos también tenían Super Nintendo y una copia del juego. Yo no los tuve, pero gracias a la práctica en casa de mis abuelos, como con los amigos, me había convertido en un jugador lo suficientemente bueno para plantarme, ahora sí, en las maquinitas de las calles y locales, las mismas que dividieron a los niños de los hombres durante muchos años.

Recuerdo dos en particular. Una en la calle París, también de la colonia Del Valle, a dos calles de mi casa, donde me hice de cierta fama, pues yo era un niño que se plantaba con autoridad a enfrentar a los adolescentes de la cuadra. Recuerdo que, en un acto de irresponsabilidad y juventud, al final de mi semana de descanso por tener paperas, me di mis escapadas para seguir jugando.

La otra llegó después de que mis padres se cambiaron de casa, pues las maquinitas comencé a frecuentar eran las de Plaza Universidad, ubicadas en la entrada, a un costado del banco, hoy extintas. También en ese lugar me hice de cierta fama. En honor a la verdad, me defiendo bastante bien en diferentes juegos de esos tiempos, pero siempre le guardaré un cariño especial a Street Fighter II.

Es un año especial para los fans de la saga de peleas callejeras por excelencia, pues acaba de salir al mercado Street Fighter V: Arcade Edition, una actualización del juego que salió hace un par de años y que se sigue defendiendo de maravilla. Además, en Amazon ya puedes comprar un libro fantástico que habla justamente de la historia de la franquicia llamado “Undisputed Street Fighter: a 30th anniversary retrospective” (lo estoy leyendo y es muy bueno).

Finalmente, el próximo mes de mayo saldrá una colección especial para PS4, Xbox One y Nintendo Switch, donde se pondrán en una sola pieza de software los 12 juegos más importantes de la franquicia, desde Street Fighter hasta Street Fighter III: Third Strike, pasando por la trilogía Alpha. Además, 4 de estos juegos tendrán la modalidad en línea, así como enciclopedia audiovisual, música y una importante colección de de extras. Por lo que se espera que esta versión sea la definitiva para todos los fanáticos de la longeva saga.

Todo esto salió a colación, porque justo el 6 de febrero de este año, Street Fighter II, el juego que lo revolucionó todo, cumplió 27 años de edad y la franquicia está festejando 30 años ya de ser el gran referente de los juegos de pelea.

¿Tú donde lanzaste tus primeros ha-do-kens?

¿Dónde te gastaste el cambio de las tortillas?

¡Feliz cumpleaños, Street Fighter, que sean por lo menos otros 30 años más!

 

Para Centuria Noticias: Matías González

m.gonzalez@centuria.mx

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