A veces, el ajetreo del día no nos da chance de desayunar como se debe. Despertamos, nos damos el regaderazo de rigor, nos vestimos y, en dos patadas más, debemos estar al volante o en espera del camión urbano o la combi que nos llevará a donde trabajamos o estudiamos. Habrá quienes además tengan que llevar a los hijos o hermanitos a la escuela y entonces la celeridad del día aumenta aún más.

En ese mar de cosas en que se han convertido nuestras mañanas, como decía hace un momento, no siempre tenemos la oportunidad de desayunar como se debe o como quisiéramos. Es en estos momentos cuando el estómago exige un tentempié que nos permita aguantar la jornada laboral y de estudios. En estos días descubrí unas galletitas que bien pueden aplacar el hambre y hacer frente a las vicisitudes del día, al menos en que nos damos un respiro para conseguir un alimento más contundente.

Debo reconocer que estas galletitas no son las clásicas crujientes, sino que se trata de unos bizcochitos de consistencia suave y con un generoso relleno de mermelada de fruta, en tres sabores diferentes: higo, fresa o manzana. El panecillo es dulce y con un toque avainillado, que le da un aroma y un sabor muy especial que contraste de manera deliciosa con el relleno. A mí me gustaron mucho las de higo, después colocaría las galletas de fresa y, finalmente, las de manzana.

El higo es una fruta que tiene su toque exótico, ¿no es así? Entonces es un maravilloso lujo encontrarlo en bocadillos como lo son estas pequeñas galletas. Está preparado a manera de mermelada y, de cuando en cuando, podemos encontrarnos con un trocito más o menos generoso de delicioso higo. El relleno de higo tiene un sabor agridulce que contrasta de modo armónico con el sabor y aroma avainillado del bizcochito. Cada suave mordisco es una mezcla de dulce, que le sucede inmediatamente un toque de acidez, propia del higo. Algo semejante ocurre con las galletas rellenas de fresa y manzana, pues ambos sabores son ligeramente ácidos, para que puedan contrastar con el sabor del pan y de esa manera obtener un bizcocho “redondo”, es decir, ni muy dulce ni muy ácido.

Algo que me encantó de estas galletitas o bizcochitos (¡da igual! ¡son buenísimo!) es su tamaño generoso. Y, por supuesto, se llevan de maravilla con el café matutino, que siempre devuelve a la vida y nos llena de energía. En otras palabras, es el tentempié ideal para esas mañanas en que no podemos desayunar cómodamente en casa, o bien, para esos antojos de tarde.

Estas galletitas o bizcochitos de higo, fresa o manzana los puedes comprar en las tiendas Oxxo bajo la marca Bitz. Su costo de 11 pesitos y, además, de cuando en cuando están en ofertas de 3X2, o bien, a un precio un poquito más bajo. Sea como sea, son unos bocadillos ideales para espantar el hambre.

 

Para Centuria Noticias: Aldo García

a.garcia@centuria.mx

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