El artículo 1 de nuestra carta Magna prohíbe toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

A pesar de lo anterior, recientemente se dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2017) que realiza el INEGI en conjunto con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y, por desgracia, todavía en nuestro país existe un gran índice de discriminación. Basta con echar un vistazo a las estadísticas de esta encuesta, para darnos una idea de lo que está pasando en este ámbito:

  • Una de cada 5 personas de 18 años o más declaró haber sido discriminada en el último año;
  • El 23.3% de la población de 18 años o más considera que en los últimos cinco años se le negó injustificadamente algún derecho;
  • Una porcentaje que asciende al 20.2% afirmó haber sido discriminadas por alguna característica o condición personal. En este aspecto, destaca que lo anterior surgió a causa de la forma de vestir o el arreglo personal, peso, estatura, religión y la edad.

De acuerdo con los resultados de la encuesta, los lugares en donde se percibió discriminación están relacionados con espacios donde se ofrecen servicios médicos, la calle, el transporte público e, incluso, en la familia. Asimismo, las personas más propensas a la discriminación son los indígenas y personas con alguna discapacidad. Por otro lado, las personas con diversidad religiosa, los adultos mayores, los adolescentes, jóvenes y mujeres percibieron discriminación principalmente en la calle, el transporte público, el trabajo o escuela y, una vez más, en la familia.

De igual manera, la encuesta precisa los derechos que fueron negados con mayor frecuencia, es decir, apoyos de programas sociales, la atención médica y el acceso a medicamentos.

Es importante resaltar que de acuerdo con el Artículo 1, párrafo III, de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, establece que también se entiende por discriminación la homofobia, la misoginia, cualquier manifestación de xenofobia, segregación racial, antisemitismo, así como la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia; sin embargo, al preguntar a grupos de opinión sobre si se respetan poco o nada los derechos humanos, su respuesta fue que son principalmente afectadas las personas trans con 71.9% y las personas gays o lesbianas con 65.5%.

Como se puede observar, en México tenemos todavía un problema grave a propósito de la discriminación. Cabe mencionar que se requieren políticas y estrategias para prevenir y erradicar este tipo de prácticas. No podemos seguir padeciendo la actitud de personas que, quizá por desconocimiento, sigan cometiendo rutinas de exclusión y discriminación en contra de la población, pero al mismo tiempo no podemos ser indolentes a estas situaciones.

Por ello, hago un llamado respetuoso a las autoridades de los tres niveles de gobierno, a la población del país y en especial a la gente del Municipio de Aguascalientes a prohibir, desterrar, abandonar y eliminar toda clase de segregación, pues no es justificable de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia. Disfrutemos un país libre y en paz. Vivamos en un México sin discriminación.

 

Para Centuria Noticias: Jenny Parra

jennifer.kristel.parra@gmail.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here