“Con esta v3rg@ te quito lo amargada” ese fue el comentario de la “di-k pic” que recibí un sábado en la tarde. Yo siempre he sido muy activa en redes, y en Aguascalientes nos conocemos todos y todas, es una ciudad relativamente pequeña y la verdad es que fácilmente podrían saber dónde vivo. Su comentario arruinó mi día favorito, pues me dio temor salir; su comentario era una amenaza, su foto también.

La siguiente vez que recibí una “di-k pic”, no fue de un perfil falso, así que hice screenshot y publiqué en mi muro el perfil del hombre con la foto donde tuve el cuidado de borrar su pene. Escribí en una serie de comentarios donde había familiares de él y mandé la foto para que todos lo vieran. Aunque él ni siquiera era parte de mis contactos, también tenía miedo de que fuera a tomar represalias contra mí en la vida real. Lo que sucedió después fue perturbador: Facebook me dijo que no había nada inapropiado en mi reporte, y además bloqueó mi cuenta una semana por haber publicado la imagen del mensaje en mi muro, que les recuerdo estaba censurada.

Ser una persona que busca la igualdad de derechos entre los sexos es de lo más desagradable que puede haber en las redes sociales, especialmente en Facebook y Twitter. En palabras “Millennial”, ser mujer feminista es cero cool.

¿Cómo me di cuenta que el feminismo no era cool? Bueno, rápidamente mis contactos, amigos y familia me lo hicieron saber. Nunca he golpeado a alguien, mucho menos he matado a un hombre, sin embargo, fácilmente me han acusado de “feminazi” más veces de las que puedo recordar. No he protestado desnuda, cosa que a los hombres les molesta mucho ya que “las chichis” son solamente para cuando ellos deciden verlas. Me casé de blanco y agarré el apellido de mi marido, soy una mala feminista y aún así soy una feminazi-asesina-put@-lesbiana.

Te reto a que le preguntes a tu feminista favorita, que sea activista en redes, cuántas veces recibe mensajes de acoso, de amenazas e intimidación, por día. Como mujeres, desgraciadamente estamos acostumbradas a recibir mensajes de acoso, pero si eres feminista, entonces recibirás amenazas para quitarte lo feminista con una buena violación, amenazarte de muerte o nada más para insultarte, porque las feministas somos put@s, lesbianas, genocidas y mal cogid@s al mismo tiempo.

En Aguascalientes está tan normalizada la violencia hacia las feministas que los perpetradores ni siquiera necesitan tomarse la molestia de crear un perfil falso, falta con entrar a un artículo sobre feminismo y ver la cantidad de likes que tiene el comentario de “Ojalá las violen y luego las maten por put@s asesinas”. Hace unas semanas, Aguascalientes presenció unos golpes de pecho colectivos cuando el Frente Nacional por la Familia chocó en el Congreso con un grupo de feministas que protestaban por los derechos de las mujeres. Si quieren un poco más de detalle sobre el acoso que muchas sufrieron al respecto, les recomiendo leer un artículo con nombre ‘Del “ojalá maten a todas las feministas” al activismo feminista y machitrolles’ en El Blog de Angie. Ahí se darán una idea bastante gráfica de muchas de las amenazas “provida” que recibimos en Facebook y Twitter con el hashtag #MujeresXDerechosAgs.

Ahora, ya sé que #notodosloshombres y que muchas mujeres le entran a decir que abortar es asesinar y que el feminismo actual no las representa y que quieren seguir siendo cool con los hombres y está bien, pero hay una diferencia que quiero resaltar. En este mundo, la mayoría de crímenes violentos son perpetrados por hombres. Los hombres matan mujeres, los hombres matan hombres, los hombres violan mujeres, y los hombres violan hombres. Según la ONU, el 95% de los homicidios los cometen los hombres. Dejando a un lado las causas naturales, son los hombres los que matan a otros hombres y dentro de casa, donde deben estar seguras, son las mujeres las que mueren a manos de sus esposos, padres y hermanos. Son los hombres los que acosan a las mujeres, y las redes sociales son otro campo más de batalla.

Sé que para algunos, estas situaciones de acoso y amenaza parecen exageraciones de una feminazi. A ellos les pido que miren ese acoso a través de los ojos de su amiga, hermana, prima, novia, mamá o conocida. El feminismo es para todas y para todos, y la violencia en las redes ayuda a reproducir la violencia en la vida real. Ojalá que ser violento no fuera cool.

Para Centuria Noticias: Mariana Figueroa

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