El pasado 22 de marzo alrededor de las seis de la tarde, de acuerdo al parte médico, nació mi bisabuela.

Como todas las bisabuelas, nació con un poco más de cien años de edad, los ojos chiquitos, chiquitos, y muchas arrugas surcando su rostro cobrizo.

Llegó a la casa poco después de las ocho de la noche y, como además es muy chaparrita ─apenas y cabe en mi mano derecha ─, se fue directo al armario, donde, tomando un par de cajas de zapatos viejas, se armó una pequeña casa en la que vive tranquilamente tejiendo bufandas, sentada en su mecedora.

De vez en cuando sus nietos y bisnietos pasamos a saludarla antes de salir a la escuela o al regresar del trabajo y ella, aunque no recuerda todos nuestros nombres o los confunde, nos sonríe con su boca desdentada. Apenas nos ve llegar, nos ofrece dulces, sopa o panecillos horneados por ella.

Nosotros procuramos no estar mucho rato porque suele cansarse rápido y, al poco tiempo de empezar a contarnos alguna anécdota de su infancia, se queda profundamente dormida y no hay poder humano que la despierte; eso es bueno, porque casi siempre se despierta de malas.

Pero con todo eso quiere mucho a toda su familia y nosotros, con sus diez centímetros de estatura y sus eventuales regaños, la queremos a ella.

A fin de cuentas, es la bisabuela.

 

Para Centuria Noticias: Alfonso Díaz

aldacros@gmail.com

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Nacido en la ciudad de México, Luis Alfonso Díaz de la Cruz fue adoptado por la ciudad de Aguascalientes cuando apenas contaba tres años. Desde entonces se ha dedicado a crecer y a cuestionarlo todo. Se formó como psicólogo y terapeuta bioenergético y psicocorporal y ha ejercido desde el año 2009 en consulta privada, en el sector público y como docente. Es también conferencista, ilustrador y cuentacuentos. Desde su adolescencia, a manera de pasatiempo en un principio y de manera profesional después, ha escrito cuentos cortos, teniendo en la actualidad un aproximado de 200 cuentos de su autoría, siendo alrededor de 10 de ellos, cuentos infantiles. En Julio de 2018 es seleccionado ganador del 5to Premio Endira Cuento Corto, con su cuento “Resistencia”, homónimo de la antología publicada en noviembre del mismo año con los 20 cuentos finalistas del concurso, presentada en la FIL de Guadalajara. Tiene, además, un par de cuentos publicados en Amazon: "Tres meses de bonanza" y “Algodón de azúcar”; este último, de corte infantil, bajo el seudónimo de su personaje cuentacuentos: Rivelín con H. Es, además, autor del mini libro “Lobo”, que contiene tres cuentos de su autoría. Habla catalán, le va al FC Barcelona y se autodenomina fanático de los tacos de suadero.

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