LA FISCALÍA LE DA LARGAS A SU DENUNCIA

LA EMPRESA DIDI SE ESCONDIÓ LO MÁS QUE PUDO.

El día miércoles 9 de octubre del 2019, siendo aproximadamente las 8:45 de la noche, mi hija de 14 años y mi hijo de 12 años, se vieron en la necesidad de solicitar transporte por medio de la plataforma denominada DIDI, toda vez que yo -como su madre- me encontraba trabajando, ya que al ser cabeza de familia no cuento con el apoyo o ayuda en mi entorno familiar, y tengo que hacer uso de los medios o recursos que considero brindan mayor seguridad a mis hijos, por lo que al saber que estas plataformas de transporte tienen un registro de los conductores y del trayecto, esto me daba la seguridad de usarlas para traslados de mis hijos, cosa que sé que varias madres en mi situación realizan, puesto que aunque socialmente es  muy común la crítica, solo quienes estamos en esta condición sabemos lo difícil que es vivir el día a día siendo madres trabajadoras  que luchamos por brindar un mejor futuro a nuestros hijos.

Sin embargo a las 9:01 pm, recibo una llamada a mi celular de un número desconocido, donde un hombre pregunta por la señora “Paulina”, a lo que conteste que era yo, y de inmediato me informa que mis hijos se encontraban en dicha gasolinera resguardados, pues habían sido víctimas de un intento de secuestro por parte del conductor del vehículo de la plataforma DIDI, que minutos antes estaba trasladando a mis hijos a su domicilio.

Por lo que derivado de esa información y en completo estado de pánico, abandone mi trabajo para ir a donde me indicaron que estaban mis hijos, en cuyo trayecto me comunique con una vecina de mi confianza a quien le pedí que se acercara por ellos, pues por la distancia de mi trabajo y de la gasolinera, ella se encontraba mucho más cerca, siendo ella quien primero los recogió de dicho lugar, llevándoselos a mi domicilio, a donde yo llegue 9:20.

Una vez estando con mis hijos, quienes se encontraban muy asustados y llorando por lo que habían vivido, empezaron a relatarme cómo sucedieron las cosas, por lo que de voz de mis propios hijos, conocí que, una vez que llego el vehículo y se cercioraron que se trataba de aquel que la aplicación les asigno, lo abordaron sin mayor problema, pues coincidía en cuanto a placas, modelo y conductor; iniciado el trayecto el conductor comenzó a realizarle varias preguntas a mi hija, entre ellas, ¿Qué si estudiábamos en esa secundaria ? ¿Qué si estábamos en primero y tercero? ¿Qué si nos dejaban ir a fiestas?  A lo que mi hija se mantuvo evasiva, intentando bajar los vidrios, cosa que no pudo realizar por el que el conductor se lo impidió desde los controles de la puerta del chofer, así mismo mis hijos manifiestan que el vehículo tenía un olor extraño, y que el chofer intento ocultarlo rociando perfume en varias ocasiones, asimismo en el trayecto y sin ser solicitado por mis hijos o sin dar aviso por parte del chofer, este se detuvo en la gasolinera ubicada sobre segundo anillo, frente al Walmart de la entrada al Fraccionamiento ojocaliente, en donde mis hijos se bajaron al Oxxo y entre ellos comentaron que se sentían incomodos con el chofer pero que no tenían forma de cancelar el viaje, ni dinero para comunicarse conmigo o para solicitar ayuda, y que tenían mucho miedo y no sabían que hacer, y además habían dejado sus mochilas en el vehículo, por lo que al regresar por ellas el chofer los obligo a subir y puso los seguros, siguiendo el trayecto conforme la ruta que marcaba la aplicación, en cuando comenzó su marcha, el chofer recibió un audio de WhatsApp, a la que contesto lo siguiente: “si ya tengo listas las carnitas frescas y que había 10 paquetes por entregar y quería que hicieran bien el trabajo”, mi hija se extrañó de dichos comentarios y el chofer al darse cuenta, le comento “no soy narcotraficante, me dedico a otra cosa” en ese momento mi hija se percató que el chofer portaba un arma, alcanzo a ver la cacha  de un arma, fue ahí donde mi hija aprovecho que en el semáforo ubicado en la salida a norias y tercer anillo, le toco la luz roja y había varios autos, que abre los seguros le grita a mi hijo que se baje y salen los dos corriendo y pidieron ayuda a un señor que iba pasando por ahí, quien nos dijo que nos quedáramos con él,  mientras tanto el chofer nos gritaba que nos subiéramos que él nos llevaba, que no era lo que parecía, pero cuando vio que seguían pidiendo ayuda, se alejó dando vuelta en U y finalizó el viaje, lo cual verificamos al checar la aplicación.

Una vez que pude calmar a mis hijos, y ya estando varios familiares, nos comunicamos a la plataforma DIDI, para reportar el incidente, y me dan un correo electrónico que tengo que llevar a la fiscalía a levantar mi denuncia, lo que procedí hacer en ese momento, por lo que interpuse mi denuncia a las 11 de la noche, ya que tuve que esperar una hora para que me atendieran.

Es así como hasta el día de hoy, la fiscalía sigue sin realizar una investigación, sin asignarme agencia y tengo el temor sobre mi persona y la de mis hijos, ya que el chofer ha intentado contactarme para persuadirme que quite mi denuncia y la publicación en redes, solicitando que le permita explicar lo sucedido, pero jamás ha negado nada de lo que hizo.

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