Recientemente, el diputado hidrocálido Iván Sánchez Nájera (PRD) sacó a la luz que la empresa constructora EPCCOR (de Juan Diego Gutiérrez Cortina), responsable del socavón en el Paso Express de Cuernavaca, donde murieron dos personas, fue también la constructora del malogrado nuevo Hospital Hidalgo.

A este respecto, la Auditoría Superior de la Federación determinó que en su momento se adjudicó de forma indebida a EPCCOR el contrato para la construcción del Hospital Hidalgo, pues fue obtenida con un sobreprecio de 33.5 millones de pesos arriba de los competidores inmediatos en la licitación. Por si fuera poco, se ha detectado que el edificio presenta perforaciones y juntas defectuosas. De hecho, la empresa fue penalizada con 15 millones de pesos a causa del retraso en la entrega de la obra finalizada, cantidad que aún no ha sido liquidada.

Con la declaración de Sánchez Nájera, se alerta para que empresas de este talante no vuelvan a tener injerencia en la vida de los ciudadanos, en aspectos tan fundamentales como la salud o el agua potable, pues EPCCOR, por ejemplo, tiene actualmente la tan controvertida concesión de agua potable en la ciudad de Puebla y cinco municipios más.

Para Centuria Noticias: Germán Gis / José Sánchez / Luis Herrera

g.gis@centuria.mx / j.sanchez@centuria.mx / l.herrera@centura.mx

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