Una dama muy propia: En 1755, el doctor Samuel Johnson, crítico literario, publicó su afamado Diccionario del Idioma Inglés. Al poco tiempo de la publicación, una aristocrática dama se le acercó en una reunión para felicitarlo por haber omitido en su diccionario todas las palabras impropias y obscenas. El doctor Johnson contestó: “Vaya, vaya señora ¿las estuvo buscando?”

De música: El prolífico Johann Sebastian Bach tuvo 20 hijos (con dos esposas) y, aunque todos recibieron educación musical, ninguno heredó el genio de su padre.

Cacerolas: Aunque los recipientes de cristal para cocinar son muy agradables a la vista, la escritora y nutricionista Adelle Davis descartaba cocinar y almacenar alimentos en los transparentes, ya que el ácido fólico (importante vitamina del complejo B) es destruido por la luz.

Kleenex: Antes de los usos que todos les damos ahora a estos famosos pañuelos desechables, fueron utilizados en la Primera Guerra Mundial como filtro para las mascarillas de gas.

Un gran estómago: La autopsia de Jim “Diamante” Brady, millonario estadounidense (1856-1917) mostró que su estómago era seis veces más grande que el de un adulto promedio. No es de extrañar, si consideramos que una de sus comidas “normales” consistía en: Tres docenas de ostiones, seis cangrejos, dos platos de sopa de tortuga, siete langostas, verduras y de postre una fuente de pastelillos franceses. Todo lo anterior acompañado de su bebida favorita, 3 litros de jugo de naranja.

Un hombre puntual: Levi Hutchins, relojero de 26 años y originario de Concord, Nueva Hampshire era un maniático de la puntualidad y se había impuesto la regla de no llegar tarde al trabajo, para lo cual se levantaba a las cuatro de la mañana. Frustrado por las ocasiones en que se quedaba dormido, se dedicó a crear un mecanismo en uno de sus múltiples relojes, colocando un palanca en el número cuatro para que al tocarla la manecilla sonara una campana. Lo consiguió y nunca llegó tarde a su trabajo. Murió a los 94 años y no patentó su invento.

Si de soplar se trata: Los instrumentos de viento son todos aquellos que producen sonidos cuando alguien sopla en su extremo, flauta, saxofón, trompeta… Entre más largo sea el tubo por donde se sopla, el sonido será más grave.

Para Centuria Noticias: Karla Roldán

k.roldan@centuria.mx

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