Llega el turno del cine independiente a nuestra sección de Streaming & Chill con “I, Daniel Blake” (2016), una película que a simple vista no llama mucho la atención o es lo que me llegó a pasar a mí, pero un amigo insistió en que la viera cuando estuvo la Muestra Internacional de Cine en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA). De hecho mis expectativas eran bajas, ya que lo único con lo que me llegó a convencer para verla fue un “Trata de un viejito anarquista”, con lo cual imaginé un filme que podría ser incluso de acción. Algo en lo que estaba equivocado: es una película para pensar y conmoverte con la realidad de miles de personas en el mundo.

“I, Daniel Blake” es una película cuya dirección estuvo a cargo del director británico Ken Loach (“The Wind That Shakes the Barley”, 2006), protagonizada por Dave Johns como Daniel Blake, el primer largometraje de este actor, y fue galardonada con la Palma Dorada en el Festival de Cannes.

¿A qué se refería mi amigo con “Un viejito anarquista”? Pues bien, es más realista de lo que podría imaginar tu mente. Daniel Blake es un carpintero inglés de 59 años, que tiene una enfermedad en el corazón por lo que no puede seguir trabajando. Daniel recurre al gobierno para pedir apoyo, pero tiene problemas para ello, a causa de todos los problemas del sistema de pensiones y empleo establecido por el orden burocrático. Con el paso de sus visitas a este lugar, conoce a Katie (Hayley Squires), que tiene dos hijos y acaba de llegar a Newcastle. Ambos establecen una amistad que se basa en el apoyo mutuo frente a la difícil situación económica que están viviendo y los impedimentos que les ponen para obtener un apoyo subsidiario.

Es una película que a algunos pudiera parecerles un poco lenta. De hecho, tarda un poco en agarrar ritmo; sin embargo, es un paso lento, pero seguro y más importante: no se siente pesada. Los últimos 20 minutos de la película son excelentes y particularmente tiene uno de mis finales favoritos dentro de la cinematografía porque te hace reflexionar. Es todo muy abrupto y no lo ves venir, aunque tampoco te sorprende.

Las actuaciones son muy buenas. Como ya mencioné, es una película que a muchos se les puede hacer lenta, que tal vez se deba al retrato tan realista que implementa. No pasa nada fantástico, no vas a ver acción, tiene drama, pero no en exceso como en otras películas. Estás viendo la vida de alguien que sólo quiere vivir tranquilo y tener qué comer, nada más, complementado con la vida de Katie, que está desesperada por sacar adelante a sus hijos. Es un reflejo de lo que se vive día a día en la sociedad. Cabe recalcar que tampoco es la historia de gente indigente o pobre: lo crudo de la película es que prácticamente le podría pasar a cualquiera. No considero que esta película caiga en una crítica social, sino más bien quiere decirnos “Esto pasa aunque tú no lo veas”, pero no lo ves debido a que no lo estás viviendo. Realmente creas una empatía con sus personajes y sientes su tristeza y desesperación. Muestra la deshumanización que se ha hecho parte ya de nosotros.

A la vez te da un sentimiento de solidaridad y esperanza, por el fuerte apoyo que Daniel y Katie se dan mutuamente frente a todas las difícultades que están viviendo al mismo tiempo. Es un contraste de la belleza que pueden tener algunas personas con la difícil situación económica que se vive.

Les recomiendo esta película, más que nada por su final: hace que sientas que los 140 minutos que dura la película hayan valido totalmente la pena, repito que yo entré a verla sin muchas ganas y salí completamente fascinado, pero tienes que tener en cuenta el tipo de película que es, para que la puedas disfrutar como se debe. “I, Daniel Blake” ya está en Netflix y hasta la fecha todas las películas de esta sección se encuentran en esta plataforma.

 

Para Centuria Noticias: Axel García

s.garcia@centuria.mx

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