Recientemente, el Ayuntamiento de Guadalajara llevó a cabo una modificación en el Artículo 14 del Reglamento de Buen Gobierno que ha causado polémica en la población de este municipio y, más tarde, de todo el país. Bajo esta modificación se establece que en las calles del municipio de Guadalajara ya no corresponderá con una falta administrativa sostener relaciones sexuales o actos de exhibicionismo obsceno en la vía o lugares públicos, terrenos baldíos, centros de espectáculos, interiores de vehículos o en lugares particulares con vista al público; sin embargo, si existe denuncia ciudadana, entonces las autoridades podrán proceder con la falta administrativa en contra de los acusados.

La regidora Guadalupe Morfín precisó que esta modificación busca proteger las expresiones de afecto entre las personas, pues muchas han sido víctimas de extorsiones por parte de la policía municipal; no obstante, reiteró que sostener relaciones sexuales en la vía pública será una falta administrativa, siempre y cuando exista una denuncia ciudadana. Por lo tanto, para que la sanción tenga lugar, deberá existir una persona que se sienta ofendida con los actos de los involucrados, por lo que tendrá que llamar a alguna autoridad, en este caso un policía municipal; luego acudir con el Juez Cívico, para que este último determine la sanción administrativa correspondiente en contra de los acusados.

Dado el debate que generó en Aguascalientes esta modificación, conviene hacer algunas precisiones respecto de las consecuencias legales que supone tener relaciones sexuales en la vía o espacios públicos.

La primera consiste en la diferencia entre “falta administrativa” y “delito”, conceptos que describen un comportamiento o conducta antisocial, pero cuya naturaleza jurídica es distinta. La falta administrativa emana de los bandos de policía y de gobierno de cada uno de los municipios, es decir, los propios ayuntamientos las determinan. Por el contrario, el delito se origina en los códigos penales que emiten los Congresos de cada uno de los estados.

Esta distinción, por lo tanto, implica que una falta administrativa seguirá un proceso específico, mientras que el delito tendrá otro proceso. En la falta, participa el agente de seguridad pública, cuya función consiste en vigilar que se mantenga el orden público; el juez calificador, que se encargará de imponer la multa o sanción; por último, la defensa, que protegerá a los inculpados. El delito, al constituir una conducta antisocial más grave, desata un proceso penal en el que participan el Ministerio Público, como órgano que investigará y acusará; la defensa (pública o privada y que típicamente recae en la figura del abogado); y eventualmente un juez, quien decidirá el problema delictivo.

Aquí es necesario, entonces, establecer una primera distinción: sostener relaciones sexuales en la vía pública no es un delito, pero sí puede ameritar una falta administrativa, cuya sanción varía de municipio en municipio, pero que en términos generales corresponde con multas que van de los 5 a los 30 salarios mínimos y arrestos hasta por 36 horas.

El Artículo 344, Apartado Octavo del Código Municipal de Aguascalientes señala que, entre otras conductas, ejecutar, exhibir o asumir actitudes obscenas y/o sexuales, de manera pública constituye una falta contra la integridad moral de las personas y de la familia. Esta falta se sancionará con un arresto de hasta por treinta y seis horas, o bien, con una multa de cinco a treinta días de salario mínimo general.

Una de las ambigüedades en este artículo tiene que ver cuando las personas son sorprendidas mientras tienen relaciones sexuales al interior de un vehículo. A este respecto, el Artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos sostiene:

“Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento. En los juicios y procedimientos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como regla la oralidad, bastará con que quede constancia de ellos en cualquier medio que dé certeza de su contenido y del cumplimiento de lo previsto en este párrafo.”

Dado que el vehículo constituye la posesión de un particular, entonces los policías no están facultados para detener o imponer algún tipo de multa a quienes sean sorprendidos mientras tienen relaciones sexuales en el interior de dicho vehículo. Suele ocurrir en estos casos que los policías solicitan a los involucrados que desciendan del automóvil, con la finalidad de remitirlos ante un juez cívico para imponer la multa en cuestión y, de paso, remolcar la unidad al corralón. Los afectados pueden evitar este escenario, al no bajarse del vehículo, con base en lo que sostiene el artículo 16 de la Constitución. A pesar de ello, se han registrado eventos de abuso de autoridad, en que los policías remolcan los automóviles incluso con los tripulantes dentro. De ocurrir algo en estos términos, las personas pueden acudir a las unidades de asuntos internos correspondientes para levantar la denuncia, con la finalidad de identificar y sancionar el abuso de autoridad cometido por los policías en turno.

Cabe señalar que la modificación en el Reglamento de Buen Gobierno del municipio de Guadalajara no constituye un cambio novedoso, pues la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México ni siquiera contempla como una falta administrativa el tener relaciones sexuales en la vía pública.

Dada la cercanía con el municipio de Guadalajara, en Aguascalientes se generó un debate y discusión en diferentes medios de comunicación y, por supuesto, de la Internet. La pregunta es: ¿de qué manera afectaría a las buenas costumbres el que se aprobara una disposición de esta naturaleza, primeramente, en el municipio de Aguascalientes y, en un segundo momento, al Estado? Cabe visualizar este escenario en un espacio que identifica y da identidad al municipio capital: la Feria Nacional de San Marcos.

Por último, el que se modifique el estatus que tiene una conducta en un código municipal o en cualquier otra legislación no se convierte en una legitimación de dicha conducta, ni habrá de fomentarla necesariamente. La Ciudad de México, con toda su complejidad cultural y social, a pesar de no catalogar como falta administrativa el tener relaciones sexuales en la vía pública ha mantenido lo que el común denominador de las personas consigna como “buenas costumbres”, al menos en este ámbito, ¿qué pasaría si el Ayuntamiento de Aguascalientes procediera de la misma manera que el municipio de Guadalajara o la Ciudad de México a propósito de que tener relaciones sexuales en la vía pública deje de ser una falta administrativa?

 

Para Centuria Noticias: Aldo García

a.garcia@centuria.mx

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